- El día en que nevó sobre mi calle
Abrí los ojos con desgano, como queriendo retener la imagen magnífica, para que no se desvaneciera. Todo era de un azul violeta intenso, cósmico: jamás había visto una luz como esa. Recostados en el horizonte se destacaba una línea de cinco o seis árboles altísimos, invernales y desnudos. Lo demás era un enorme campo mojado que se extendía a la derecha por donde yo transitaba.
Yo llevaba mi cámara, transitoriamente inutilizada. Pensaba que debía regresar a ese lugar para sacar esa foto. Después, y siempre en mi extraordinario sueño tuve el encuentro con una joven que me resolvió el problema de la cámara. Luego, desperté, y juro que todo esto es verdad, es decir el sueño, y todo lo que sucedió después.
Sigmund Freud cuando se refiere al sueño y la poesía cita el Diario de Hebbel (6 de agosto 1838): ``El alma humana es una maravillosa esencia, y el sueño constituye el punto central de todos sus secretos’’ ; y a F. Kuernberger:
`` Realmente, si los hombres estuvieran más atentos a observar e interpretar los sutiles signos de la Naturaleza, habría de atraer su atención esta vida onírica y hallarían que la Naturaleza les murmura en ella la primera sílaba del gran enigma, de cuya solución están sedientos``
Por eso, mi sueño estaba allí, de manera que durante días estuve buscando que se concretara en alguno de los pormenores de mi vida. Pero, siempre daba con el hecho equivocado y algún detalle no permitía que se cerrara el círculo. Era como un juego de premonición al que me había entregado en estos días, por eso cuando amaneció el 9 de julio y me asomé al exterior y vi que el día estaba con el cielo blanco y el aire congelado, me abrigué, tomé mi cámara y me fui a robarle un poco de belleza al paisaje invernal.
Debo decir que los límites de sueño y realidad desaparecieron. Sentí que estaba protagonizando la gran nevada histórica argentina de 2007. No estaba en ningún planeta extraño, ni era una extra-terrestre. Estaba allí en mi esquina, extrañamente llamada Libertad, en este 9 de julio de nuestro Día de la Independencia, festejando y haciendo real mi sueño
Miraba, y escuchaba sin creer ese homenaje casual, en escenario maravilloso que yo, vieja maestra estaba recibiendo. Allí estaba Alfonsina M , personaje del sueño, del pasado, recordada y meritoria alumna de mis épocas de docencia. Alfonsina, hablándome de su éxitos, de sus viajes, de México y de su esposo mexicano. Todo tan real y tan alucinante, a la vez, como el marco nevado e ilusorio del día en que nevaba sobre mi calle y mi casa.
Por Marisa Molfranc-Cba. 10 de julio de 2007

subir
____________________________________________________
Recomendaciones para la óptima navegación del sitio:
Internet Explorer 5.5 o superior, o navegador compatible.
Resolución de pantalla 800 x 600 píxeles.
© 2005 - HogarActivo.com.ar - Todos los derechos reservados.
6>
|
  |
No estaba en ningún planeta extraño, ni era una extra-terrestre. Estaba allí en mi esquina, extrañamente llamada Libertad, en este 9 de julio de nuestro Día de la Independencia, festejando y haciendo real mi sueño
*****
_
|